El pan desaparece paulatinamente de nuestra dieta

El pan, ese alimento básico de toda dieta, está siendo consumido en menor medida en España por culpa de los malos hábitos alimenticios y el aumento del poder adquisitivo. En este artículo te explicamos cómo se relacionan estos tres elementos.

El consumo de pan en

A mayor poder adquisitivo, menor consumo de pan

Una de las razones por las que el consumo de pan está reduciéndose, es que la capacidad adquisitiva aumenta. Esto podría parecer contradictorio, ya que, a mayor renta disponible, mayor consumo debería haber.

Sin embargo, hay que entender que, una vez se cuenta con la capacidad adquisitiva necesaria, uno pasa a comprar productos de un mayor estatus social. Así, el hecho de que aumente la renta disponible, no significa que vaya a aumentar el consumo de productos de baja calidad, sino que aumente el consumo de productos de mayor calidad.

De hecho, es posible que, en virtud del mayor consumo de productos de alta calidad, la demanda de productos de menor calidad se reduzca.

¡Ojo! Esto no quiere decir que el pan sea un producto de baja calidad, sino que la percepción de las personas es la de que es un producto de menor calidad que otros. Son dos cosas bien distintas y merece la pena hacer el matiz.

cerealesAsí, cuando la renta disponible era baja, la compra de pan era alta, porque era un producto que ofrecía una gran cantidad de energía a un precio relativamente bajo. Sin embargo, a medida que aumenta la renta disponible, los compradores prefieren acudir a otros productos, como, por ejemplo, los productos dietéticos derivados de los cereales.

 

Así, el consumo de pan se ve reducido en beneficios de los productos dietéticos derivados de los cereales, que ofrecen el mismo aporte energético, pero con algunas cualidades extra.

 

Los cambios en la dieta, también afectan al consumo de pan

Por otro lado, una razón adicional del menor consumo de pan, es el cambio en la dieta. Conviene recordar que, en España, la dieta que ha predominado sobre las demás es la dieta mediterránea, muy rica en todo tipo de nutrientes y recomendada por la inmensa mayoría de nutricionistas.

Sin embargo, en los últimos tiempos, la cocina mediterránea está siendo menos respetada que en tiempos pasados.

¿Qué ocurre? Que la dieta mediterránea daba una situación predominante al pan (de hecho, los ingleses, por ejemplo, se sorprenden de que consumamos pan en todas las comidas, incluso cuando el plato principal es rico en carbohidratos), y, en el momento en que la dieta mediterránea deja de respetarse, deja de respetarse esa situación predominante del pan.baja el consumo del pan

A cambio, hemos adoptado otras dietas menos saludables y que no colocan en una situación tan importante al pan. Las comidas basura, por ejemplo, también contribuyen a reducir el consumo de pan, ya que nadie come pan como acompañamiento de una pizza, por ejemplo.

Por último, también es importante destacar que la utilización de dietas para reducir el peso, también contribuye a reducir el consumo de pan, ya que la mayor parte de las dietas consideran al pan un alimento que hay que reducir por su alto aporte de hidratos de carbono, los cuales se convierten en grasas.

Por lo tanto, se puede afirmar sin lugar a dudas que los cambios en la dieta también afectan al consumo de pan.

 

En definitiva, el consumo de pan se está reduciendo en España, y ello se debe a los cambios en la dieta, y la mayor renta disponible y aumento de la capacidad adquisitiva. No es algo especialmente dramático, pero convendría volver a prestar atención a este alimento que tanto nos ha aportado a lo largo de la historia.